Cuarto testimonio. 2ª parte. De academias y preparadores.


Hablaba en la entrada anterior del opositor como negocio. Expuse en qué consiste nuestro baremo, cómo va el tema de la realización de los cursos y cuál es la importancia de estar afiliado a un sindicato. Un post bien largo, ya que el tema lo merece, pero incompleto. Si hablamos del opositor como negocio, es imprescindible extenderse en los “entes” que más dinero nos sacan: las academias y los preparadores.

Cuando un sujeto decide presentarse a un examen de este tipo por primera vez, el mundo le come. Es un reto demasiado grande presentarse en soledad. Lo que pasa es que la alternativa es cara y los opositores, en alto porcentaje, si opositamos es porque a) no tenemos trabajo o b) el que tenemos es una mierda. De hecho, he visto a gente que ha pagado mucho dinero abandonar una oposición porque le ha salido una mierda de trabajo… pero mierda preferible a seguir opositando.

La cuantía del pago por entrar a una academia o contratar a un preparador depende del grupo al que esté adscrita la oposición y, hasta donde yo sé, se da una gran uniformidad de precios. En mi primera prueba, del grupo B, debí pagar 110 euros mensuales a la academia en la que me preparé. En las oposiciones a las que me presenté del grupo A, me tocó pagar 120. Toda una alegría teniendo en cuenta que la fecha usual de comenzar con una academia está entre mediados de septiembre y principios de octubre… por lo que se van unos 10 meses pagando esa cantidad. El cálculo del gasto final no es nada estimulante.

De cómo funciona contratar un preparador no puedo hablar demasiado en primera persona, ya que aún no he probado. Si sigo opositando y me presento a las de magisterio en 2011, será la opción que escoja. Ya os contaré cómo andan los precios del preparador, pero dudo que tengan mucho que envidiar a los de las academias.

A continuación, rompiendo una vez más mi norma de no dar consejos, os regalaré unos puntos que podéis tomar o no tomar de cara a elegir una academia o un preparador:

  1. Referencias. Cada cual cuenta la guerra según le va en ella, pero las referencias son interesantes siempre que se refieran específicamente a lo que nos interesa. Un rumor del tipo “La academia Zeta es maravillosa, hasta los babuinos aprueban ahí” no nos importa. ¿Por qué? Porque la academia Zeta puede preparar oposiciones de chorromil especialidades, e incluso puede darse el caso de que en una misma especialidad, según el turno, haya docentes diferentes. Es mejor contar con referencias de quien nos daría clase que del centro.
  2. Gestión del material. Uno de los encantos de las academias es el arsenal de documentación que nos proporcionan. Es preferible que una academia dé todo el temario junto y al principio, para que podamos ordenarnos el estudio a nuestro gusto, que una academia que lo dé por fascículos (el caso más habitual, y es tan habitual porque es un recurso para enganchar clientes). Otro punto es el soporte en el que nos den el material. Esto queda a gusto del consumidor. Me encantó que mi última academia me diera todo el material (no sólo el temario, también legislación, modelos de programaciones y un gran etcétera) en un CD-ROM. Me permite conservarlo en mejores condiciones que si se me diera en papel, así como hacer modificaciones o utilizar textos que se encuentran en los temas o en las otras programaciones para hacer mi propia programación. Incluso pude copiar la información que necesité del CD a mi e-book reader, un gran invento para quienes no deseamos ir arrastrando (y perdiendo) por ahí la bestial cantidad de papeles que componen nuestros temarios. Sé que hay otras personas que prefieren que se les dé el material en papel para ahorrarse los costes de imprimirlo y tenerlo más fácil para subrayar y pintarle margaritas – ojo, bromas aparte, los dibujitos y otras tonterías ayudan a memorizar mejor-. Sin embargo, volviendo al tema de las academias, me decepcionó que mi última academia no nos proporcionara con cada tema un resumen, detalle que sí tuvo la primera academia con la que estudié. Si te dan el resumen hecho, trabajo que te están ahorrando, y no poco. Para el opositor, el tiempo es salud. De todos modos, para quienes os lo toméis con tiempo y deseéis personalizar los apuntes, lo mejor es conservar los apuntes de la carrera… pero no os arriendo la ganancia si os da por poneros muy “personales”. Ignoro si los preparadores dan material, me atrevo a suponer que sí, pero es posible que lo den de modo menos organizado que las academias. Preguntadlo.
  3. Calendario de trabajo. Una academia y un preparador deben tener planificado SU trabajo y NUESTRO trabajo. Si piensan improvisar, salid por patas. No estamos para esas tonterías. Desde el primer día debemos saber qué vamos a hacer en cada mes. Si se trata de un preparador, igual es necesario negociar este apartado. Nada de cagarse encima: quien paga, manda. Conozco a demasiados compañeros que han intentado adular a sus profesores con la absurda esperanza de que sus profesores puedan ser sus tribunales. Os comunico que está prohibido que un preparador forme parte de un tribunal, aunque muchos de ellos hayan sido tribunales en el pasado y por ello hayan alcanzado su actual estatus de preparadores (otra cosa a preguntar). Olvidaos del peloteo y exigid tranquilos, pues son vuestros EMPLEADOS.
  4. Observaciones sobre el calendario de trabajo: Si sois de educación, vigilad especialmente en qué fecha se hacen las programaciones. Las programaciones pueden convertirse en un infierno si no se hacen pronto. Si tomáis esta oposición con un año de margen, debéis eliminar ese estorbo entre septiembre y diciembre. El tiempo entre enero y mayo es demasiado valioso para: a. resumir los temas si no os dan los resúmenes, b. ensayar los exámenes escritos y c. ensayar las defensas.
  5. Complementos: Academias y preparadores pueden proporcionaros información diversa sobre cursos, publicaciones y editoriales. Sobre ello hablé en la entrada anterior. Esa información pueden proporcionarla porque están íntimamente relacionados con alguna entidad que proporcione cursos, que admita publicaciones o que incluso imprima libros completos, ya que puntúa más un librito con su ISBN que un artículo en una revista. Un buen día descubrís que hay lazos de sangre de diverso grado entre academias, sindicatos, profesores de la universidad, editoriales, etc. Y ese día os toca apretar dientes y asumir que son los mismos quienes nos están tangando por todos lados.
  6. ¿Dónde buscar las referencias? Entre los ex compañeros de carrera, suelen ser los más informados, aunque puede que no tengan ganas de soltar lo que saben porque desde el mismo momento que dos compañeros o amigos compiten por el mismo puesto, algo en la amistad se rompe… y en este campo, como en todos, la información es poder.  Internet puede ser otra buena fuente de información, pero un consejo para usar Internet es que no miréis sólo en las páginas de propaganda. Podéis imaginar por qué. Un tema interesante es el de los foros de opositores. En ellos se comentan muchos temas y colaboran entre sí – colaboran todo lo que no colaboran cara a cara-. Incluso existe un interesante mercado negro en el que la gente vende bien baratos sus temarios y sus antiguas programaciones. De ese modo opositores que o bien aprobaron o bien se cansaron, sacan un mínimo beneficio del pastizal que debieron pagar en su momento. Advertencia: Si usas uno de esos servicios, lo mejor es quedar cara a cara con el vendedor para hacer la transacción, nada de pagar el dinero antes de tener el material en las manos. En cuanto a las academias on-line, cuyos anuncios proliferan como setas incluso en esta página, prefiero no meterme. Si ya te pueden dar el palo en persona, imagina si tu academia está a kilómetros de ti. ¡Ah, lo olvidaba! Otra fuente de información (no objetiva) son los profesores universitarios. Muchos de ellos hacen doblete y ejercen de preparadores de oposiciones. Así puedes tener una gran ventaja: que algún profesor de tu carrera que te haya gustado sea el mismo que te prepare, ya os conocéis. Es peor cuando toca apostar por un desconocido.
  7. Que la academia o el preparador no se conviertan en vuestro único informador. No es cuestión de atiborrarse de información para elegir con qué soga ahorcarse para, al final, abandonaros por completo en esa soga. Contrastad cuanto os digan. No dejéis el sindicato (o los sindicatos, que el combo “sindicato específico” + “sindicato genérico” es el que da mejores resultados). No dejéis de tomar el número de la Consejería que lleve vuestra oposición para llamar si es necesario. Leed, leed y releed vuestra convocatoria, por horrorosa que sea, las veces que sea necesario. Ese es el padrenuestro.
  8. Que los formadores, en cualquier caso, proporcionen sus correos electrónicos y/o sus teléfonos. Debemos poder incordiar cuando nos apetezca, que nosotros lo valemos.

Si ya sois veteranos, sabéis lo que debéis hacer y tenéis los materiales necesarios en vuestro poder, podéis ahorraros esta sangría, pero tocará compensar la soledad con un cronograma muy estricto y más llamadas (aún más) al sindicato o a la Consejería, porque es más fácil que os despistéis en pijotadas de naturaleza legal. Las leyes tienen la característica (y más en la enseñanza) de no ser estáticas. Baste decir que yo me eduqué con la EGB, me enseñaron a ser docente según el sistema LOGSE, comencé a opositar con la LOCE, que no se llegó a aplicar, y ahora me ha tocado memorizarme la LOE. Próximamente me enfrento a la incidencia de Bolonia y del cambio de legislación que se dará en las oposiciones de 2011: los temarios cambiarán y quizá el modo de examen también. Ya veremos si con tanto cambio salimos ganando o perdiendo.

Mención especial a las Consejerías: puede haber diferencias que sobrepasan los 50 € entre inscribirse en las oposiciones de una CCAA y las de otra… para que luego, encima, las fechas de los exámenes puedan coincidir y toque elegir a qué nos examinamos.

¡Caña al opositor, que es de goma! ¡Fijaos lo que paga sin tener la menor garantía de resultado!

FIN DE LA ENTRADA, que ha resultado tan o más larga que la anterior.

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Acerca de vengatriz

Opositora crónica. Si también eres opositor crónico ¡espero tu testimonio!
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Una respuesta a Cuarto testimonio. 2ª parte. De academias y preparadores.

  1. Brushi dijo:

    Nena, me estoy desanimando tanto, tanto, ….( no ya por lo que leo ), sino por lo que he experimentado, que no sé si continuaré con la mia…
    Solamente diré ( y es completamente en serio), que como pueda hacerme con un cachito de suelo enfrente una playa, el chiringuito lo clavo ahí por mis ovarios…..

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