Experiencias pre-profesionales (III)


Siguiendo el guión, arrancamos con el primer punto: Experiencias asociativas.

Voy a la RAE a obtener iluminación. Una asociación es:

asociación.

1. f. Acción y efecto de asociar o asociarse.

2. f. Conjunto de los asociados para un mismo fin y, en su caso, persona jurídica por ellos formada.

3. f. Ret. Figura que consiste en decir de muchos lo que solo es aplicable a varios o a uno solo, ordinariamente con el fin de atenuar el propio elogio o la censura de los demás.

Y en consecuencia, veamos qué es asociar:

asociar.

(Del lat. associāre).

1. tr. Unir una persona a otra que colabore en el desempeño de algún cargo, comisión o trabajo.

2. tr. Juntar una cosa con otra para concurrir a un mismo fin.

3. tr. relacionar (‖ establecer relación entre personas o cosas). U. t. c. intr. y c. prnl.

4. prnl. Juntarse, reunirse para algún fin.

Una vez aclarado esto, siguiendo esa noble institución que es wikipedia, especifiquemos qué es una asociación desde el punto de vista del derecho:

“Una asociación es una entidad formada por un conjunto de asociados o socios para la persecución de un fin de forma estable, sin ánimo de lucro y con una gestión democrática

Fuente:ASOCIACIÓN (Derecho)

A efectos morales, la idea que una tiene de una asociación va en línea con la definición de Wikipedia, pero si os dais cuenta, el fin común que se persigue no es el que consta en la declaración de intenciones, sino el enriquecimiento personal – hay que añadir menos dinero inicial para montar una asociación que para montar una empresa y, además, si acreditas una serie de cosas puedes ir sacando subvenciones, así que son bastante lucrativas- y, en cuanto a la definición de democracia, no puedo por menos que acordarme de Orwell y “Rebelión en la Granja” cuando se decía aquel famoso “Todos somos iguales, pero unos son más iguales que otros”.

Entonces, más que una unión de personas, nos quedamos con el sentido retórico que daba la RAE “Figura que consiste en decir de muchos lo que solo es aplicable a varios o a uno solo, ordinariamente con el fin de atenuar el propio elogio o la censura de los demás”. De tal manera que unos pagan la cuota y otros, normalmente los de la cúpula, son los que chupan del bote y se benefician de la estructura.

Yo he estado relacionada con tres asociaciones en mi vida:

Asociación A: Por un suceso de mi vida personal que también atañe a la familia, lo que nos mete a todos en la misma asociación. Sin negar que hay gente con buenas intenciones que hace que merezca la pena pertenecer a ella, he visto escenas muy “Alí Babá y los cuarenta ladrones”, muy de centrarse más en comidas, reuniones y privilegios para la cúpula en vez de en las necesidades de las bases, que son quienes pagan las comidas, reuniones y privilegios.

– Asociación B: En esta entré porque yo quise. No fue una mala experiencia, es obvio que, en general, la gente peleaba por la consecución de metas… pero, teniendo aspiraciones internacionales, a duras penas abarcaba las nacionales… y diría que no salían de su Comunidad Autónoma para hacer ciertas actividades. También se veía claramente a los mayores beneficiarios de pertenecer a ella. Unos eran, sin duda, más iguales que otros.

– Asociación C: Con esta colaboro sin estar directamente implicada. Me ha aportado humanamente, como aporta el voluntariado, pero no puedo evitar pensar que el voluntariado es un sistema de tener a la gente trabajando gratis; se aprende, da experiencia, enriquece… pero no deja de ser un ejemplo de la perversidad del sistema, sobre todo cuando en este momento hacen falta tantos puestos de trabajo y empujan a la gente a pertenecer a un voluntariado por rellenar de algún modo el apartado “experiencia profesional”.

Y estuve a punto de pertenecer a una cuarta, que no llegó a existir, pero a la que llamaré…

Asociación D (estaba cantado): Sobre la que hablaré más adelante, en el apartado de aquella empresa que iba a montar con dos personas… y que acabó mutando como proyecto de creación de una asociación por las razones anteriormente expuestas: no teníamos medios económicos para arrancar con una empresa, así que sólo quedaba comenzar como asociación y luego ver cómo la transformábamos. Sé por qué digo las cosas.

Conclusión: Si es difícil confiar en las personas, imaginad en las agrupaciones de personas… aunque una sea consciente de que en cualquier lado siempre hay quien tiene buena voluntad.

Siento no haber hablado más claro de estas experiencias, pero son ganas tontas de buscarme problemas. La idea es compartir impresiones sin causar daño innecesario a terceros… ¡o que los terceros me metan en un follón y me lo causen a mí!

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Acerca de vengatriz

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5 respuestas a Experiencias pre-profesionales (III)

  1. hengo dijo:

    Uyyy las asociaciones…! El día que me enteré que la junta directiva de todas las asociaciones juveniles de donde vivo, son los que más cobran, decidí pasar completamente. Sólo conozco el tema de las asociaciones juveniles, y va más o menos así: se crea la asociación, que SIEMPRE tiene relación (enchufe) con ayuntamientos de la zona, por tener conocidos o familiares o tal. Estos ayuntamientos, obviamente, les proponen realizar actividades con chavales. Para estas actividades se necesitan monitores, y aquí, la junta directiva, elige a dedo a la gente que va a ser monitora de la actividad, cobrando 15€ hora. Y recalco, A DEDO. Si se quieren elegir ellos mismos guay, nadie les puede decir nada.
    Entrar a una asociación juvenil se ve como una inversión. Pagas tu cuota de 5€ al año (o similares), y a cambio tienes trabajo esporádicamente, en concreto los fines de semana y tooooodo el verano (ya que llevan campamentos, campamentos urbanos, actividades nocturnas…). Y me parece fatal, joder. Una asociación es, teóricamente NO LUCRATIVA (teórico, porque quien hizo la ley, hizo una trampa de cojones). Si quieres dar un bien voluntariamente a tu comunidad, ¡estupendo! Si quieres cobrar por ello, monta una empresa, que entre los viveros de empresa, las ayudas a jóvenes, etc, no sale tan, tan caro.
    Después de este desagradable descubirimiento, yo también decidí montar mi propia asociación. Me parece fatal lo que hacen, pero no voy a ser yo la tonta de turno. Para mí son competencia laboral (soy monitora).
    Respecto al voluntariado… bueno, yo soy voluntaria de dos ONG y no me siento “explotada” por trabajar gratis. Es algo que hago porque quiero, y sobretodo, cuando quiero, y porque me lo paso genial, conozco a un montón de gente, aprendo cosas… En mi trabajo hay gente, pero estoy cobrando, luego, me piden que me centre en mi trabajo y no puedo ponerme a hablar con nadie; es algo que tengo que hacer por narices, mientras que a la ONG vas cuando quieres, para el trabajo no puedes llamar al jefe y decir “oye, mira, que hoy no me da la gana porque he quedado con mis colegas”. Del voluntariado saco una experiencia GENIAL para el currículum, sé que en muchos casos, gracias a él, mi currículum destaca bastante sobre el de cualquiera de mis compañeros de trabajo… Y, estoy convencida de que mi experiencia en ONG me ayudará algún día a encontrar algún trabajo que compense de sobra el tiempo que pasé currando gratis (sí, llámame ilusa xD).
    Esperando la siguiente entrega de esta colección de post XD

    • vengatriz dijo:

      Jajaja, ilusa no, tienes un buen punto de idealista. Yo también considero que la experiencia del voluntariado es bonita, que se aprende y que da más experiencia profesional… pero no puedo evitar darme cuenta, o será que igual los años están haciendo que desarrolle una mala leche que no tenía, de que los voluntarios ahorramos muchos sueldos… y resulta que estamos en un momento de crisis. Hay muchos voluntarios que lo son por vocación, otros se meterán por ver si desde el voluntariado se puede dar un salto a un trabajo remunerado, y otros por poder acreditar que saben hacer algo, ya que no consiguen curro de otro modo… esa es la historia, que si hubiera más trabajos remunerados, habría menos crisis, si bien es innegable que, como no te pagan, tampoco obligan, pero… tú me entiendes XDDDD la cosa no está para trabajar gratis, a menos que tengas cómo mantenerte. Me recuerda un poco al asunto de los becarios, la idea de estar en prácticas en una empresa, aprendiendo y demás, en principio es estupenda hasta que se toma como modo de vida y las empresas concluyen que es mucho más rentable tener facultativos a sueldo esclavo que pagarles el sueldo que se merecerían.

      En fin, ¡prosigo! Gracias por estar 🙂

  2. Pingback: Articulo Indexado en la Blogosfera de Sysmaya

  3. chimos dijo:

    Uf!! Asociaciones!
    Mejor no opino, soy de esas pardillas que curran sin cobrar y encima lleva palos por todas partes. Las AMPA son de lo peor. UPS!!! he dicho que no opinaria…

    Pasaba por aquí para invitarte a comentar en mi blog, me ha dado por hacer un sorteo y me gustaria que participaras.

    Besines

  4. vengatriz dijo:

    ¡Gracias por pasar, Chimos! Ahora echaré un ojo a tu blog 🙂

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