La chica de la Cruz Roja


Esta entrada os la debía. Para quien no lo recuerde, en enero comentaba que estaba en trámites de comenzar a formar parte de Cruz Roja. La intención de esto bien la saben los seguidores del blog: no deja de ser un modo de ganar experiencia si te aseguras de que el sector que te asignan pertenece a tu ámbito profesional y, además, es una vía para ganar formación e ir tapando o disimulando los grandes agujeros negros que se quedan en los CV de los desempleados de larga duración, en especial si éstos son estudiantes crónicos y/u opositores.

No es la primera vez que soy voluntaria. De hecho, es la tercera, aunque las dos asociaciones con las que colaboré antes tienen muuuuuuuuuuuucha menos relevancia que esta ONG. Podéis leer un resumen algo críptico de mis experiencias en la categoría “Experiencias pre-profesionales”. Sin embargo, con diferencia, esta es la vez que me he enfrentado a un proceso selectivo más estricto para acceder a un trabajo no remunerado. Os explico.

Lo primero es la intención. Alguien que quiera acceder al voluntariado, debe buscar en Internet el teléfono de Cruz Roja, cuidando de no llamar a un hospital, sino a la ASAMBLEA LOCAL que le corresponda. Una misma provincia puede tener varias asambleas locales y al aspirante a voluntario le pertenece la que quede más cerca de su residencia.

Una vez que llamas te informan de la fecha de la charla. Para acceder al voluntariado te dan una charla inicial y siempre hay una de esas, al menos, una vez al mes.

En esa charla te explican, a grandes rasgos, cómo funciona Cruz Roja y el papel del voluntario en ella. Aquí se supone que decides si deseas seguir adelante o no con el proceso de selección. Si deseas seguir adelante, te pasan un papel donde pones tus datos personales, los de contacto, tu formación y en qué ámbito, a priori, te gustaría colaborar.

Unos días después, viene la entrevista personal. La entrevista es muy completa: ahonda no sólo en tu formación (lógico), tu disponibilidad (lógico) y tus intenciones (lógico) sino en tu psicología y en tu sistema de valores, con preguntas del tipo: “¿Cómo reaccionarías si estuvieras en desacuerdo con una orden?”, “¿Cómo reaccionarías si tuvieras un problema con otro compañero voluntario?”, “¿Crees que las personas que están viviendo en la calle se lo merecen?”, “¿Qué opinas de los inmigrantes?”…

Como titulada en RRHH os digo… eso parece una entrevista más para cobrar 1.500 € que para alguien que va a aportar su solidaridad gratis (o, si no gratis, a través de bienes no muy materiales).

Después de la entrevista, si has respondido adecuadamente, es decir, si no desobedecerías al jefe, no matarías a tu compañero voluntario, no apalearías a los mendigos y no expulsarías a los inmigrantes a lo Reyes Católicos, te dan paso a una formación previa imprescindible: La Formación Básica Institucional, alias FBI.

Es una formación que suele pillar dos días (aunque yo tuve suerte y sólo me la dieron durante un día) y que es un auténtico tostón. Más o menos te cuentan cómo nació la Cruz Roja, de dónde vienen sus símbolos, cómo se estructura, quién gobierna, cómo se vota, cuántas maneras hay de colaborar, cuáles son sus valores, cuáles son las normas y las obligaciones del voluntario, qué proyectos hay… cuando todo eso viene en un librito, que también nos dan, y que podríamos leer si nos apeteciera, y más teniendo en cuenta que sólo nos interesa la parte final: derechos, obligaciones y proyectos, para poder elegir (¡por fin!) dónde nos metemos.

Una vez que sobrevives al FBI, te toca otra entrevista personal donde, ya mucho más informado que al principio, seleccionas el proyecto en el que te quieres meter… teniendo en cuenta que cada proyecto tiene unos pre-requisitos y un cupo, es decir, si no cumples los requisitos necesarios para el puesto o si el cupo está lleno y, directamente, no cabes, te toca elegir otra cosa. Ergo, te sigues encontrando con competitividad y con unas situaciones que te hacen pensar que deberías ser merecedor de un sueldo. Además, en ese momento te toca firmar un compromiso de discrección, típico de empresas, en virtud de la ley de protección de datos, no se puede ir por ahí contando con qué personas trabajas. Teniendo en cuenta que se trata de colectivos sensibles, lo entiendo perfectamente.

Superada esta entrevista, te toca esperar la llamada del responsable del área del proyecto en el que has elegido participar, que ¡tachán! ¡vuelve a entrevistarte! Aunque, al menos según mi experiencia, esta fase es mucho más distendida y te sirve también para conocer qué compañeros tendrás, cómo funcionan y de qué te harás cargo exactamente, pero ¡todavía no se empieza! antes hay que cumplir dos subapartados:

1. Si existe formación asociada a la tarea, puede que te toque formarte antes de comenzar a ayudar, es decir, a comerse otro curso con patatitas fritas.
2. Una vez que cumplas el punto anterior (o que no lo cumplas, porque no haga falta) debes acercarte otro día a la asamblea para recoger el uniforme; hagas lo que hagas debes ir uniformado con el kit completo de chico o chica Cruz Roja. Conste que no vale cualquier día, en el caso de la asamblea local que me corresponde, hay que recoger la ropa los martes o los jueves.

Y ya, cuando tienes la ropa, te avisan de cuándo te tienes que incorporar, pero os dejaré un consejito extra: Si no te llaman, llama tú, porque me pasó que debía incorporarme un jueves, recogí la ropa un martes y el miércoles nadie me había avisado de que contaban conmigo el jueves a primera hora…. y resulta que si un voluntario falta a su compromiso, le pueden dar de baja sin avisarle siquiera. Ojito.

Así fue como, tras un mes de “burrocracias”, el jueves pasado me incorporé a la que será mi actividad. Sin revelar datos personales de nadie, puedo decir y digo que estoy en el área de inmigrantes, en concreto de enseñanza de español a extranjeros, y que mi misión, junto a otro compañero, es la de enseñar español a los inmigrantes que malviven en los asentamientos de levante.

Definición de asentamiento: cortijo invadido por okupas que, en consecuencia, carecen de luz, agua y servicios, ya que ni siquiera están demasiado cerca de núcleos urbanos, viven pegados a los invernaderos y los muy escasos ingresos de sus ocupantes suelen derivarse de ayudar en los invernaderos por temporadas.

Y ahora… ventajas no muy morales de pertenecer a la Cruz Roja:

1. Citada anteriormente: Da experiencia. Aunque ellos digan durante la FBI que la CR no da prácticas profesionales, sí que te pueden dar certificados de cuántas horas has echado con ellos y qué has hecho durante ellas. Y no sólo eso, como para bien o para mal, el voluntario es responsable de su propio trabajo (esta es la principal diferencia con unas prácticas) no sólo tienes una experiencia nominal, sino real: en CR vas a trabajar, te vas a exponer a diferentes situaciones, y por lo tanto, vas a aprender.

2. Citada anteriormente: Da formación. La CR ofrece cursos que para cualquiera son de pago y, en ocasiones, son cursos bastante caros que al voluntario le sale gratis. Ahora bien, si el voluntario quiere un título (y en estos tiempos todos queremos títulos de todo), debe estar seis meses como voluntario a piñón. Entiendo que esta ONG quiera asegurarse de no tirar el dinero, porque si no, la gente estaría haciendo cursos gratis sin ir a aportar luego. Las personitas somos así.

3. Es una entidad prestigiosa. Muchas asociaciones y ONGs no tienen ni la difusión ni el respeto que tiene esta. Por tanto, cuanto hagas con ellos queda muy bien en el CV, además de darte imagen de buena persona.

4. Siempre existe la posibilidad de conseguir un puesto remunerado. Aunque te digan que ese no es el fin, aunque proclamen que eso no es posible, resulta que ES POSIBLE y que muchos de los técnicos que cobran (y viven bastante bien) fueron voluntarios – además, muchos lo siguen siendo, más allá de la actividad por la que les paguen-. Incluso he sabido que existe una bolsa de empleo y que de cuando en cuando, si eres voluntario, te puedes enterar de si hay vacantes para CR y entregar tu CV, con la esperanza de que te miren con ojos más tiernos si eres de la casa. Ahora bien, aviso, esto es complicadillo, el 80% del personal de CR es voluntario, sólo cobran un 20%, así que la competitividad por los puestos remunerados debe ser épica, a la altura de “Los inmortales”.

5. Tienen una “vida asociativa” interesante: reuniones, excursiones, actividades culturales… y la posibilidad de optar a salidas a actividades de otras ciudades e, incluso, a voluntariado internacional, aunque volvemos a lo del punto anterior… la competitividad.

A continuación, ventajas morales de pertenecer a la Cruz Roja:

1. La vida de los otros voluntarios es muy interesante. Te los encuentras de todas las edades, sexos, estados civiles, nacionalidades, trayectorias… y el contacto con gente que no es como uno mismo siempre es enriquecedor.

2. Sirve para ponernos en contacto con la desgracia. Muchas veces nos andamos quejando de nuestros problemas, sintiéndonos el ombligo del mundo, y llevarse una bofetada de esa naturaleza, convivir con gente que sufre de verdad, te sirve para situar tus problemas en su sitio.

3. Principal: Ayudas a otros. Si el ayudar a otros se generalizara, el mundo daría menos asco.

Y este último punto me hace pensar en una cosa: me sería menos amargo ser voluntaria si no necesitara trabajar de esta manera, me hubiera gustado llevar a cabo esta actividad de un modo verdaderamente altruista, sin condicionantes laborales. Seguro que muchos voluntarios desempleados como yo (como es lógico, muchos voluntarios son desempleados) sienten lo mismo.

Continuará… creo que mis experiencias con la CR darán lugar a otra serie más, para quien le interese.

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Acerca de vengatriz

Opositora crónica. Si también eres opositor crónico ¡espero tu testimonio!
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11 respuestas a La chica de la Cruz Roja

  1. Vicente dijo:

    Es estupendo poder ser útil ayudando a las personas que lo necesitan, enhorabuena.

    • vengatriz dijo:

      ¡Gracias! La verdad es que es impresionante, porque tú puedes ir con otros intereses, pero a menos que seas de piedra, te tienes que conmover con el sufrimiento ajeno… y hay muy cerca de nosotros gente que lo está pasando muy mal 🙂

  2. Pingback: La chica de la Cruz Roja | multibancos.es

  3. hengo dijo:

    XD Juas, vaya proceso jamia!! Yo no tuve ni un tercio del lío que tuviste tú para entrar.

    Las peleas por los puestos remunerados, en mi asamblea he visto gente que se ha dejado de hablar tras saber a quién le han asignado el puesto en el CPC, que al fin y al cabo no es más que ser telefonista, ya ves tú XD

    Por los voluntariados nacionales no hay mucho lío, vamos, que según a cuales, casi siempre cogen a la gente, al menos a la de mi asamblea. Para los internacionales en cambio sí que hay algo más de lío, y he visto conspiraciones enteras en torno a ellos, rollo Radiopatio, la gente en corrillos comentando “¡para Haití han cogido a Carlos! ¡Pero qué fuerte, si Laura está muchísimo mejor preparada y pasa mucho más tiempo en Cruz Roja! Pero claro, como la jefa de la sección provincial es la mejor amiga de la madre del sobrino del hermano de Carlos…”

    Se complican mucho la vida 😛

    Ya me contarás qué tal por CR ^^

    • vengatriz dijo:

      Eso que comentas me recuerda a un voluntario al que conocí hace unos días… ya lo detallaré más, pero el resumen es este: el tío lleva desde adolescente en Cruz Roja (y te aseguro que dista mucho de ser adolescente, aunque no daré su edad por si las moscas) y resulta que teniendo experiencia y formación como para ser técnico, ha tenido que ver cómo gente que llevaba un mes de voluntaria o que ni siquiera ha ejercido nunca de voluntaria, por caer mejor o tener contactos, han pasado por delante accediendo a puestos remunerados. El tipo me decía, con mucha convicción, que los valores de CR son todo mentira y sin embargo… en lugar de irse, seguía colaborando, lo que demuestra que el que una persona tenga ambiciones personales no se opone a un auténtico interés de ayudar a los demás. Las personitas no somos lineales.

  4. Hengo dijo:

    Pff… en el fondo ese señor tiene razón. Personalmente, tras 3 años en CR, he decidido dejarlo. Durante este tiempo he aprendido muchísimo y me lo he pasado bien, pero ni CR nacional es lo que dice ser, ni mi ámbito (socorros) es realmente necesario, así que ya me encontraba demasiado desmotivada.
    Ahora me he metido en otra organización, y, ¿qué me encuentro? Lo de siempre: van de salvadores del mundo pero en el fondo, de lo que cuentan, la mitad. De hecho, a veces da la sensación de que más que ONG, es una empresa con precios asequibles (porque el 97% de la plantilla somos voluntarios, je!). la verdad es que es una ONG bastante particular. Sin embargo, tras pasarme un par de días por allí y decepcionarme de que no cumplan los objetivos “reales”, me he dado cuenta de que tiene ventajas secundarias MUY útiles para la sociedad, por no hablar de que a veces me lo paso genial con ellos, así que he decidido quedarme.
    En el fondo, empiezo a darme cuenta de que todas las ONG no son más que tapaderas. Pero bueno, al menos a nivel internacional, creo que todavía intentan hacer algo en serio. Espero que sí, necesito algo de fé en ellas xD

    • vengatriz dijo:

      Hengo: ¿Y cómo se llama esa ONG en la que te has metido? ¿A qué ventajas secundarias te refieres? Me dejas intrigadita 😀 En cuanto a socorros, imagino que depende mucho de dónde te encuentres. Aquí triunfan los que se ocupan de atender a los inmigrantes que llegan en las pateras, aunque igual eso no pertenezca a socorros, sino a inmigrantes, pero siguen siendo socorros XD Pero en el fondo de lo que dices, estoy de acuerdo contigo (y sin haberme quemado). He sido voluntaria antes y pertenecí a alguna asociación, así que antes de CR ya había visto algunas cosas… y supongo que la corruptela suele ser proporcional al tamaño de la institución. Sólo queda añadir que CR es muy grande.

  5. Ceci dijo:

    Allá voy yo también pequeñaaaaaaa!!!!Pasaré por esto este mes, ya te iré contando XD

  6. Yuneman dijo:

    Estoy completamente de acuerdo,contigo.
    Durante cinco años(largos)fuí voluntaria de cruz roja(también en Levante)concretamente en una ciudad muy conocida de Valencia.
    Jamas,me pagaron.me exigian estar e ir a ciertos actos(recogida de alimentos,venta de lotería,etc)y todos los días a la sede,a realizar varios trabajos,que de buen agrado hacía,porque es lo que yo entendía que era una ONG(ayudar a los demás).yo,me quedé sin trabajo y allí,me sentia util.
    La gente,lleva la ropa,juguetes,muebles y los dona,pensando que se lo van a dar a gente necesitada.no es verdad.lo venden y con ese dinero,,los”privilegiados”meriendan,comen o cenan.eso si. ..una gran fiesta,que nos la merecemos!!!!
    Es una gran mentira.y no cuento más porque son tan poderosos,falsos y tienen tantos contactos….qué estando en mis condiciones,sin cobrar ni un duro y dependiendo de asistentes sociales(casualmente,presidentes de cruz roja)me podria perjudicar un poquito más.
    Pero…creo que ya es hora,de que la gente sepa que se hace con su dinero.
    No seran todos iguales,pero aun sabiendolo los que estan por encima(en mi caso)han hecho oidos sordos.
    Siento pena!!!

  7. vengatriz dijo:

    Qué lamentable lo que me comentas. Ya han pasado varios años de esto, pero me ha ido pasando lo que a Hengo, cuanto más veo, más me decepciono. Actualmente no estoy en ninguna y, aunque agradezco todo lo vivido, no creo que vaya a estar en otra en una buena temporada.

    Muchas gracias por comentar.

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