Diario de un opositor


A continuación, el testimonio de un amigo.

 

Diario de un Opositor:

Hola a todos, opositores, ex-opositores y gente que nunca ha opositado (ni ganas que tienen de ello).

Quería haceros partícipes de mi experiencia, y no la cuento para desanimar a nadie sino para que sepáis lo que hay y seáis precavidos vosotros y vosotras mis sufridos lectores.

Resulta que estoy en un grupo de 5 chicas y yo preparándonos oposiciones de inglés de Primaria aquí en Andalucía.

Hace un tiempo, allá por octubre de 2010 empecé a prepararme con persona diferente pero tuve que cambiarme al ver que no me transmitía seguridad.

Me metí en el grupo de otra persona, esta vez en mi ciudad, con las 5 chicas que ya comenté antes.

Desde el primer momento me hicieron el vacío, único chico, independiente, habla bien inglés, una posible amenaza fuerte en busca de conseguir una plaza en interinidad, buena persona…etc.

Hay personas que les sienta mal que tu aunque formes parte de su colectivo pases de ellas cuando te das cuenta como son, y que nada tienes en común con esas personas, asi que no hablas con ellas, vas a lo tuyo, a sacarte las oposiciones y ya está (eso jode a la gente mucho, que no les dores la píldora sobre lo buenas que son en inglés, etc.)

Os contaré solo dos perlas:

1- Hace 2 meses me puse con mucha fiebre de un resfriado de aupa y aún así todo pundonoroso que es uno fui a clase, para colmo aquel día tenía que exponer un tema que me tocaba y me había pasado el día leyéndomelo para memorizarlo.

El caso es que llego a los bajos del edificio y ellas suelen estar allí hablando mientras esperan a nuestro preparador, que suele llegar un poco tarde. Yo normalmente me siento con ellas y oigo lo que hablan pero sin intervenir, porque solo se dedican a quejarse de sus trabajillos en aulas matinales o en actividades extraescolares.

Yo, que soy persona independiente pero inteligente, me mantengo en esos casos callado y cuando tenemos que subir subimos todos juntos, pero nadie nunca intenta hablarme ni siquiera desde que empecé en el grupo. Pues resulta que llegue muriéndome de la fiebre al portal y como tenía que exponer no me paré con ellas y decidí subir directamente al piso para preparar la exposición y sentarme pues me sentía fatal con la fiebre.

El caso es que hablaban y paso delante de ellas y sin pararme las miro y las saludo, pues ni una de las 5 me saludó (ni me miró, claro está), pero eso sí, tuvieron la sangre fría de cuando yo pasaba ya a unos 4 metros delante de ellas empezar a decir comentarios tipo “¿dónde va ese?”, “el colega ni saluda”. Su estrategia era hacerme el vacío.

Creo que una compañera con la que me llevo mejor me dijo, ¿Carlos dónde vas con tanta prisa? Entonces cogí y me volví con ellas y a continuación llegó la persona que nos prepara. En definitiva me dejaron y me trataron como si yo fuera una basura de persona.

2- Esta noche, a 2 meses apenas de las oposiciones, hartos de estudiar, liados como estamos hasta lo inverosímil teníamos que exponer leyendo oralmente parte de nuestra programación; hemos expuesto 3 chicas y yo, siendo yo el último en exponer, cuando ellas han expuesto yo y el resto hemos aplaudido a las demás pero tras yo exponer el último ninguna se ha movido de la silla, me he sentado escondiendo mi malestar por tal desdén y la persona que nos prepara, que se ha dado cuenta de la jugada ha tenido que echarme un capote ante el gestazo del grupito de féminas de decir: ¡ ¡UN APLAUSO, NO!! A continuación estando yo ya sentado han aplaudido con desgana y no mas de medio segundo (a las otras las aplaudían como si fuera el toque de palmas 2×3 tan típicamente sevillano). Yo claro, me he quedado con un humor de perros pero he hecho como si no me molestara, no obstante he dicho tras esa especie de aplauso desganado ¡qué frio! (es decir, ¡que frío que nadie me aplauda cuando al resto de compañeras no solo habéis aplaudido sino que habéis dicho comentarios positivos)

Seré breve, ya para terminar. Mi reflexión, aparte de querer matar a algunas personas con sosa cáustica o un cohete de los que maneja Gadafi es que existe mucha mala envidia en el mundo, mucha persona amargada, tanto que dicen de la discriminación que sufre la mujer (en España no tienen mucho de qué quejarse al menos) yo me estoy sintiendo discriminado por ser hombre en un grupo, por ser una amenaza por mi alto nivel de inglés, porque yo no juego a su jueguecito de hacer como que somos amigos y coleguitas pues no tenemos nada en común aparte que puntualmente hablemos algo de nuestra tarea como futuros docentes, y un largo etcétera de razones en mi contra.

Respecto a ellas decir que lo mejor que yo podría hacer, es saber que he aprobado las oposiciones y encontrármelas algún día en la calle y restregarlas mi nota y que un novato en opositar  mi especialidad ha podido a la primera con las oposiciones cuando ellas llevan dos y hasta tres intentos y ni de coña consiguen entrar en el sistema educativo como docentes.

Y sólo os digo futuros opositores, como quien dice futuros ciudadanos del mundo que hay muchos amargados, que la envidia es muy mala, y más contagiosa que muchas enfermedades infecciosas y que si dios es justo como se suele decir, pondrá en su sitio a cada uno según los méritos que haga. ¡Un saludo!

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Acerca de vengatriz

Opositora crónica. Si también eres opositor crónico ¡espero tu testimonio!
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16 respuestas a Diario de un opositor

  1. Lu dijo:

    Habría q leer ambas partes…q yo los victimismos no me los creo demasiado, y menos tan mayores todos ya 😉

    • vengatriz dijo:

      Hola, Lu, bienvenida. Creo que es la primera vez que te leo por aquí. Espero que la ocasión se repita. Entiendo lo que dices, pero hay blogs donde se juzgan hechos y blogs donde se comparten experiencias. Incluso, en ocasiones, hay blogs mixtos. El mío es prioritariamente vivencial. Normalmente expongo mis experiencias, pero puede darse el caso de que comparta experiencias de otros. No obstante, tengo entradas que sí buscan exactitud.

      Sucede también que todos hemos sido victimistas alguna vez, en especial cuando algo nos hace la puñeta. Quien no haya acudido a un soporte, ya sea un diario, un blog, un amigo, etc, etc, para desahogarse con un “pobre de mí” que todos hemos entonado, es que no ha vivido. La necesidad de desahogo es básica en las personitas. Yo no voy a opinar sobre el testimonio de este chico, sólo me limito a compartirlo, y entiendo que está en su derecho de expresarse como quiera, no es mi misión sopesar si es o no victimista (es humano, se queja, los demás también) o qué exactitud tiene en lo que cuenta, o qué contarían los otros protagonistas de la anécdota si pudieran. Seguro que los demás también son victimistas.

      Lo que sí te puedo contar desde mi experiencia personal es que la convivencia en una academia de oposiciones es compleja porque no es limpia. Al igual que sucede en muchos entornos laborales, en una academia de oposiciones se alternan la competitividad con el compañerismo, la amistad y la desconfianza, el ayudar para ser ayudado y ser consciente al mismo tiempo de que el otro es un rival para lograr un puesto de trabajo. Las interacciones no son totalmente “culpables” pero tampoco “inocentes”.

      Un saludo

  2. raphaela dijo:

    Creo que este muchacho ha conseguido lo que se ha buscado. Primero presume de que le han hecho el vacío porque tienes méritos suficientes para superar a las chicas y ellas temen la competencia. Pero enseguida dice que, como no tiene nada en común con ellas, no les habla, sólo está con ellas por obligación y cuando lo está permanece callado, sin hacer comentario alguno sobre lo que hablan. Es obvio que las chicas han reparado en la actitud arrogante, los aires de superioridad del muchacho y le devuelven la gentileza. Como pueden. ¿Qué esperaba él? ¿Que se rindieran embelesadas a sus anglófonos pies? Mmmmm…. el que quiere trato cordial, amable, dispensa trato cordial, amable. Sentir que uno está en la estratosfera y esperar que los “de abajo” le rindan tributo… es necio. Disculpa la franqueza, niño, pero creo que debes aprender a integrarte. Saludos cordiales.

  3. raphaela dijo:

    No hay en el relato un sentimiento de víctima que diga “ay de mí”. Está clarísimo el sentimiento de superioridad de quien narra y eso se hace evidente al final, cuando habla de los males de la envidia (yo le contaría de los males de la soberbia) y su no oculto deseo de venganza. Cito textual: “Respecto a ellas decir que lo mejor que yo podría hacer, es saber que he aprobado las oposiciones y encontrármelas algún día en la calle y restregarlas mi nota y que un novato en opositar mi especialidad ha podido a la primera “..

    • vengatriz dijo:

      Ay, Lita, en un entorno donde la gente compite y se compara, es inevitable. Esto va a sonar a sentimiento de superioridad total, pero la primera vez que suspendí las oposiciones lo que más rabia me dio fue ver que las había aprobado un chaval que académicamente había estado viviendo de mí toda la carrera y que no era capaz de escribir dos líneas sin meter una falta de ortografía, es decir, le sentía inferior a mí y, a la par, sentí que me había pasado por encima y que todo eso era injusto.

      Es inevitable comprararse con la competencia y pueden ocurrir tres cosas:

      – O te crees peor que el resto.
      – O te crees mejor que muchos de los que luego aprueban.
      – O te crees igual (y esta es la opción más rara).

      Sé que este chico tiene unos conocimientos de inglés muy elevados y a buen seguro superiores a los de estas chicas, porque él viene de la Escuela de Idiomas y ellas de magisterio de inglés. Tampoco dudo que tu observación sea cierta y ellas hayan captado ese sentimiento y por ello actúen así. En mi opinión sólo cabe la fría cortesía; como dije antes, no es un entorno que se precie a las relaciones sanas… y ni siquiera a una convivencia normal, demasiado en juego, demasiada tensión.

  4. raphaela dijo:

    Sería bueno que se intentara mejorar la calidad de las relaciones. Esas “malas ondas” no favorecen ni a los unos ni a los otros. Alguien podría empezar a probar y bajar la presión. Total… lo que ha de darse se dará. A estas alturas de mi azarosa y avanzada vida, he aprendido que lo mejor para alcanzar las metas es: trabajar duro y confiar en una misma. O sea que de nada sirve ni envidiar ni ser envidiada, ni adoptar poses de soberbia que disfrazamos de seguridad. Y confiar en el universo: lo que ha de darse se dará. Y será lo que nos merecemos. O sea lo mejor para nos.

    Beso.

    • vengatriz dijo:

      Gracias por ser mi comentario nº 499 y por permitirme así escribir el comentario nº 500!! Muaks!

    • supercharlie dijo:

      Hola Rafaela,
      se nota que nunca has opositado. Yo soy una persona que no tiene problemas de integración cuando tengo que estar con gente normal, pero ocurre que no me gusta ir de victima y poner “ay de mi” como tu dices, porque yo no soy así.
      En el grupo de oposiciones donde estaba antes sin conocer a la gente de nada me llevaba genial con una chica y con el resto eramos compañeros, solidarios. Pero desde que entre en este grupo todo ha sido hostilidad. Te aseguro que si me conocieras en persona no dirias que soy prepotente. He escrito no para que me deis la razón sino por amistad con mi amiga la gestora de este blog , pues cuando la conté todo me animó a que lo pusiera para otros futuros o presentes opositores. Saludos!

      • vengatriz dijo:

        Y aprovecho la ocasión para añadir que si hay más opositores leyendo, subiré vuestras experiencias tal cual me las contéis, creo que son interesantes.

        Un abrazo, Carlos

  5. raphaela dijo:

    de naaa…. chuik

  6. chimos dijo:

    Pues me quedo con el 501!!

    después de todo lo que leí no sé que añadir, las relaciones con los compañeros no son mi fuerte, de hecho creo que sigo en la empresa porque si me fuera me pitarian los oídos tan fuerte que me estallarían, pero ¿quien soy yo para darme tanta importancia?

  7. Lu dijo:

    Hola de nuevo!! Por supuesto vengatriz, este blog es subjetivo y entiendo q se cuenten historias personales, tuyas o de otras personas.
    Pero entiende al lector objetivo q se encuentra con la pataleta jeje Cuando menos, lo q va a sentir es escepticismo.

    Estoy absolutamente convencida de q el q tiene problemas en el entorno de una academia de oposiciones, los tendrá luego trabajando en un colegio, los tendrá en cualquier empresa. Es nuestra capacidad de adaptarse al medio lo q determina el triunfo, laboral, social…flaco favor se hace ese chico si lo mejor q puede hacer es sentarse al lado de ellas y parecer un objeto más. Por qué no optas por aparecer por clase sin más? Oye, no siempre se congenia con todo el mundo! Si lo d la academia es puntual (q lo dudo) este chico tendrá una vida rica en relaciones sociales, con eso y confianza en su nivel…para q necesitas tres aplausos falsos??

    Un saludo…de otra opositora 😉

    • vengatriz dijo:

      Pues mira, según mi modo de verlo, quien tiene problemas en una academia de opo, puede tenerlos en otros entornos competitivos, pero en entornos no competitivos no necesariamente. Por ejemplo, en trabajos donde no te juegues el puesto las relaciones serán más fluidas que en trabajos donde te lo juegues. Aunque creo en las habilidades sociales, es decir, en que existen, en que son necesarias y entrenables, e incluso en que son imprescindibles para la felicidad, seguro que tú, como opositora, has comprobado que es más sencillo mantener amistades de otros entornos (la carrera, sin ir más lejos) que en una academia de oposición. Entroncando con una experiencia mía, te cuento que los dos entornos en los que más me costó socializar fueron 1. en una academia de oposiciones (en otra las cosas me fueron mejor, también esto es aleatorio, depende de la gente de tu grupo) 2. en un curro de teleoperadora en el que aguanté cinco días. Sin embargo, los entornos en los que menos me costó socializar fueron: 1. en las prácticas de enseñanza (el ambiente era encantador y colaborativo, anda que no me di buenas juergas con mis compañeros) y 2. en la realización de mi master de recursos humanos, como expliqué en una entrada anterior, al grado de que conservo más amistades de ese master que de los años de carrera anteriores (y yo tengo dos). Soy la misma persona, pero el éxito de mis habilidades sociales depende también del lugar en el que me encuentro y de la predisposición de los demás a relacionarse conmigo. Estas cosas no son unilaterales.

      No niego que estás en tu derecho de pensar del chico, de mí o del relato lo que te dé la gana. Forma parte del proceso de comunicarse, sea verbalmente o por escrito. Alguien emite algo, alguien lo recibe. Quien emite, lo hace con una intención y quien lo recibe, lo interpreta según le parece… y hay tantas interpretaciones como lectores. En los blogs se da el caso, que no se da por otras vías, de que el lector también se comunica, expresando su parecer, de modo que el autor del post recibe un feedback muy valioso. Lo creas o no, valoro mucho tu opinión, la tuya y la de otros que opinen sobre este un otros temas. Y si mayoritariamente sentís escepticismo, es muy respetable y está bien que lo expreséis… sólo que nadie tiene la verdad absoluta, la verdad es una suma de verdades relativas.

      Sólo añadir que el autor del post está leyendo los comentarios y que ha comentado ya, así que cuanto le digáis lo recibirá. Podéis aconsejarle si os apetece, pero me gustaría pedir que no le condenéis sin conocerle 😉

      ¡Saludos!

  8. Tami dijo:

    El vacío, si es verdad la versión, es evidente,… que no sorprendente. Las opos sin duda son una competición,…más como están las cosas así que aunque está mal lo que muchos hacen ninguneando a los demás compañeros-rivales, por desgracia no me sorprende la actitud de las féminas…y eso que yo tb oposito y soy mujer. Ánimo a los que estamos luchando por aprobar y suerte!!!

    • vengatriz dijo:

      ¡Hola, Tami! Bienvenida a este espacio 🙂

      Te cuento que al final mi amigo, el autor del testimonio, aprobó la oposición de magisterio de inglés este año. Está esperando a que le llamen de la bolsa y, ya sabes, la velocidad a la que vaya la bolsa es cosa del azar, pero al menos está mucho mejor que el año pasado.

      ¡Gracias por pasar por aquí! Le diré que has comentado 🙂

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