Una sobre oposiciones


Nueve de los doce opositores a maestro que lograron un 10 se quedan sin plaza

El sistema que premia la experiencia docente imposibilita el acceso a una plaza fija de profesorado en Asturias sin al menos cinco años en las aulas

Autor: Eduardo GARCÍA(Oviedo)

Supongamos que un candidato se presenta a las oposiciones docentes en Asturias. Llega con escasa experiencia profesional, pero con un currículum que asusta. Se somete al examen, elige un tema entre tres seleccionados al azar y sabe y tiene suerte: ¡un 10! Lo borda. Ha sacado mejor nota que la inmensa mayoría de sus competidores, pero le queda lo más difícil. La parte «B» de la prueba va a analizar su aptitud pedagógica y su dominio de las técnicas de docencia. Va a presentar ante un tribunal una programación didáctica y lo va a tener que hacer oralmente, con todo lo que ello supone. ¡Otro 10! Esa exposición de la unidad didáctica le salió perfecta.

Tener dos dieces en las dos pruebas de la oposición queda reservado a uno de cada doscientos opositores. Más o menos. En las de Primaria en Asturias, cuyas notas finales se conocieron el viernes, tan sólo catorce candidatos lo lograron. De los varios cientos que se presentaron en la especialidad de Educación Primaria, tan sólo uno lo logró. En la especialidad de Inglés, ninguno. ¿Ya con la plaza en el bolsillo? Nada de eso. Queda el concurso de méritos.

Pero nuestro candidato tiene mucho mérito. Los dos puntos de una de las tres calificaciones del baremo se los lleva íntegros. Asistió a cursos, seminarios, publicó… Los cuatro puntos de otra de las calificaciones también son suyos. Cuenta con dos licenciaturas y un doctorado, amén de otras actividades documentalmente demostrables. Una lumbrera.

Una lumbrera que se queda en la calle. Sin plaza. Notas máximas en los dos exámenes y en dos de los baremos que no le sirven para lograr convertirse en funcionario docente a todos los efectos y con todos los honores. La situación de esperpento se mantiene en Asturias desde siempre y no parece que las autoridades educativas ni los sindicatos del sector estén muy por la labor de evitarla.

De los catorce opositores que lograron sendos dieces en las pruebas celebradas a lo largo de este mes de julio, tan sólo cinco lograron plaza. Otros nueve vivirán la pequeña locura de pasar a ser interinos, en el mejor de los casos, y pagar el peaje del tiempo, acumular años de experiencia y quizá para dentro de dos años lograr esa ansiada plaza. Muchos de sus compañeros de oposición que sí lograron entrar en ese grupo de elegidos obtuvieron notas sensiblemente inferiores a las suyas, pero el sistema está montado no para premiar necesariamente a los más brillantes, sino a los más perseverantes, que también es una cualidad muy a tener en cuenta.

El único 10 en las oposiciones de Primaria se quedó fuera, al igual que los dos dieces en la especialidad de Música. En Educación Física, un 10 entró y otro no. Y en Infantil tan sólo cuatro de las nueve candidatas con examen perfecto han entrado en la lista de los 118 nuevos docentes.

El problema está en el baremo 1, el de la experiencia docente. Se dan 0,7 puntos por cada curso trabajado en aquella especialidad a la que se quiere acceder, hasta un máximo de siete puntos. La estructura de las oposiciones docentes en Asturias hace que sea casi imposible plantearse sacar plaza fija con menos de tres años trabajados. Un premio extraordinario de doctorado supone 0,5 puntos en el concurso de méritos, menos que un año de trabajo. Y un título oficial de doctor o de máster, un punto, pero dentro de un baremo en el que el candidato sólo puede lograr un máximo de cuatro puntos. Las posibilidades de un premio Nobel de lograr plaza docente en Asturias y que llegara directamente de, pongamos, la Universidad de Harvard serían 0. Que se prima más la cantidad que la calidad queda patente, como botón de muestra anecdótica, en los baremos que se siguen para puntuar las publicaciones de los candidatos. Se calcula por número de páginas: 0,10 puntos hasta 50 páginas, 0,35 puntos (nota máxima) por publicaciones que superen las 400. Una publicación, por ejemplo, en la revista de mayor impacto internacional en el sector se queda poco menos que en calderilla.

Hubo en las oposiciones de Primaria que se acaban de celebrar 218 candidatos que lograron el 10 en el concurso de méritos. Condición indispensable en cada uno de ellos es la de documentar no menos de cinco años de experiencia docente oficial. La nota final sale de baremar el 60% de la nota del examen y el 40% de la nota del concurso de méritos. Un 10 en el examen se convierte en un 6 en el cálculo de la nota final, muy lejos de las notas de corte conocidas el viernes en Asturias, que rondaban o incluso superaban el 10.

Fuente: http://www.lne.es/sociedad-cultura/2011/07/31/nueve-doce-opositores-maestro-lograron-10-quedan-plaza/1109792.html

Anuncios

Acerca de vengatriz

Opositora crónica. Si también eres opositor crónico ¡espero tu testimonio!
Esta entrada fue publicada en Genérico, Testimonios y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Una sobre oposiciones

  1. vengatriz dijo:

    Luego estas cosas hay que matizarlas: ¿Es un sistema justo que permite a la gente sacar la nota que merece? ¿Es un sistema parcial o imparcial? ¿Permite o no revisiones de exámenes? ¿Tiene mucho que ver el ser mejor o peor opositor con ser mejor o peor maestro? La experiencia debe valorarse pero ¿hasta qué punto? ¿Es justo que el interino lo tenga tan fácil y que quien accede por primera vez lo tenga tan complicado?

    Yo vuelvo a lo mismo: es un sistema injusto que, además, no tiene relación alguna con la competencia docente. No creo que merezca la pena modificarlo, porque ya partimos de varios errores de base. Para mí, deberían abolirse.

    Se admiten opiniones 🙂

  2. variablex dijo:

    ¿Si abolieses las oposiciones, cómo harías para seleccionar al personal asegurando que se cumplen los principios de igualdad, mérito y capacidad? Por cierto ¿no es curioso que la capacidad vaya después del mérito?

    • vengatriz dijo:

      Poniendo el filtro en la carrera. Es decir, elevando las exigencias universitarias de tal manera que quien acabara la carrera, saliera preparado de ella, de ese modo obtener la titulación sería la garantía de que la persona es competente.

    • vengatriz dijo:

      PD. De hecho, plantearnos el sistema de oposición como medio implica considerar los títulos papel mojado, pues partimos de que hay titulados que no deben ejercer y ojo, el Estado invirtió dinero en formar a esas personas, así que… dinero tirado y título devaluado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s