Cómo madrugar y no morir (IV)


Ayer caí en el llamado “bucle de la siesta”. Ese bucle es letal. Consiste en madrugar, compensar dando una cabezadita, volver a trasnochar, madrugar, dormir otra cabezadita, volver a trasnochar… creo que ahora que he logrado madrugar, debo combatir esas tentaciones tan tremendas que me dan de dormir cuando vuelvo de trabajar. Lo peor es que esas tentaciones no me resuelven mucho, porque al acabar de dormir, a eso de las 4 de la tarde, me vuelve a dar otro bajonazo de los de dormir hasta las 6 de la tarde, con lo cual se me va media mañana y media tarde en recuperarme del madrugón por trabajar hora y media, aunque en realidad trabajo más.

En mis amigos de Google+ se ha dado un debate acerca de si el cuerpo puede ser dominado o si, por el contrario, existen unos ciclos naturales de sueño y deberíamos ajustar nuestros horarios laborales a nuestros ciclos. El caso es que ayer, después de pasarme toda la tarde como una marmota, comencé a espabilarme a las 10 de la noche y dos horas después andaba afanadísima escribiendo los capitulillos que me corresponden de mi colaboración en el proyecto “El Plan B Literario”, momento en el que aprovecho para hacer un poco de propaganda: http://elplanbliterario.blogspot.com … y, por cierto, es un proyecto abierto, si estáis interesados en participar, comunicaos con Miguel, el ideante de este proyecto tan simpático.

También aprovecho para comentar que hace unos días escribí una colaboración para “Los mundos de Jairo”, un artículo llamado “Educación y Deporte”, este es el enlace: http://losmundosdejairo.blogspot.com/

A propósito de asuntos pendientes, no os conté nada de mi visita de ayer a mi academia de inglés y además agencia. El resumen es que, para el tema de irnos de AuPair, es mucho más rentable en tiempo y en horario irnos a Dublín que optar por Londres; aunque sale más rentable todavía optar por servicios como limpieza de hoteles.  El problema es que limpiando en hoteles mucho no se habla con la gente y a mí me interesaría hablar también. Otro tema problemático es que para ser AuPair exigen carta de presentación en inglés a la familia (ese no es problema), referencias y fotos con niños (esto sí es problema). Sería genial que el director del cole y el jefe de mi empresa me hicieran la carta de recomendación y que me dieran permiso para fotografiarme con los niños, aunque esto último es complicado porque para sacar fotos a los niños los que deben dar la autorización son los padres… y podría meterme en un jaleo si sacara fotos por mi cuenta.

También nos comentaron que podría ser interesante, de cara a trabajar en colegios que intentáramos obtener algo que recibe el nombre de “Qualified teacher status”. En ello estamos, a ver si me adapto pronto y vuelvo con todas las gestiones “burrocráticas” que dejé medio en suspenso mientras me adaptaba al nuevo horario del tajo.

Y ahora, a hablar del tajo. Hoy me he sentido más desenvuelta que ayer. Me traje una pizarrita y estuve jugando con los niños al ahorcado según iban llegando. Después nos pusimos todos a hacer un cartel con las normas del Aula Matinal que estuvimos viendo ayer y los últimos minutos se fueron en colorear fichas de las que habían sobrado a los de la compañía de Aula Matinal que estuvo el curso anterior.

Hoy hemos tenido quince chiquillos. Poco a poco nos vamos adaptando a tener más. Hoy les hemos obligado a salir en fila, porque ayer se dispersaron un poco. Eso se convertirá en costumbre. El tema es que somos humanas y a veces nos despistamos; hoy en un instante se nos escaparon dos y se fueron al aula contigua (la de los recursos) a subirse en las mesas y sillas para alcanzar las estanterías superiores. ¡Vamos a ver qué pasa cuando haya diez críos más en clase!

Ya hay chiquillos que van “apuntando maneras”. Un rubito, de unos ocho años, que siempre se niega a hacer actividades grupales. Es uno de los dos que se nos ha escapado. Es el típico caso de niño al que le notas “que tiene algo” pero que necesitaría una evaluación. Le observaré. Luego hay otro chico latino al que se ve un poco tímido, también reticente a participar en actividades de grupo y que ha sido el otro que se ha escapado.Sospecho que el rubito ha tirado de él. Después, hay una chica de doce años, la mayor, esa que dijo ayer que a ella no le gustaban las chicas que tenían el pelo corto “como chicos” y que iba de listilla, pues fue la que nos incordió diciéndonos que si tal ficha era de la gente del comedor, que si tal leja no era nuestra, etc. Aunque cuando se ha lucido ha sido hoy, cuando me ha abordado en plan chulo diciendo: “¡Hoy no hemos ido al patio! ¡Las otras profesoras siempre nos llevaban al patio!” y cuando se ponen así no queda más remedio que ponerse fuerte: “Las otras eran otras, nosotros somos nosotras, saldremos al patio cuando toque y cuando no, no saldremos”. ¡No hay que dejar que se nos suban a la chepa! Y luego está la peque, de tres añitos, que sigue siendo muy tímida, aunque por suerte su hermana también va a clase. Hoy, cuando la he llevado a su fila, en vez de jugar con sus compañeros, se quedaba pegada a mí. Al menos ya no llora, como le pasaba ayer.

Pero lo más interesante del día de hoy no fue la mañana, sino la tarde. Hoy fui a conocer a las chicas que se encargan del comedor, por el tema de que compartimos espacios y recursos y debemos ponernos de acuerdo. Se han alegrado mucho de mi buena disposición, porque al parecer las chicas de la empresa anterior ni siquiera les dirigían la palabra (¿?) de tal manera que cuando tenían que comunicarse algo, lo hacían a través de post it en el aula (¿¿??) y además se había dado una curiosa competencia por espacios y recursos. Peleas por ver de quién es cada ficha, cada color, cada plastilina, cada trozo de pared e, incluso, por el uso de los baños, el cubo de la basura y quién limpia qué, porque las limpiadoras se niegan porque esas instalaciones son nuestras y ni las del Aula Matinal ni las del Comedor tendríamos que limpiar más allá de lo que estudiemos… ¡Más miserable imposible!

Al menos parece que, ahora que han visto buena fe, están dispuestas a que compartamos cosas y nos llevemos bien… y dentro de ese buen rollo, me han preguntado si nos haremos cargo de las actividades extraescolares, porque al parecer ese centro llevaba unas cuantas y la empresa que llevaba esas actividades era la misma que llevaba el Aula Matinal de tal manera que, como esas actividades suelen arrancar en octubre, existe cierta posibilidad de que nosotras mismas las llevemos también. Eso me tiene que hacer prudente con el tema de no saturarme, porque me vendría genial ocupar dos o tres tardes semanales ganando dinerito con seguridad unos meses sin tener que pegar carteles y buscar críos de clases particulares. ¡Y todo para la operación Dublín!

A ver si se hace pronto la reunión general de monitores con nuestros jefes, porque va a hacer falta que nos den pautas, que nos proporcionen materiales (cualquiera diría que pretenden que compremos los recursos nosotras) y que nos cuenten si hay posibilidad de que nos quedemos con las clases extraescolares.

¡Seguiremos informando!

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Acerca de vengatriz

Opositora crónica. Si también eres opositor crónico ¡espero tu testimonio!
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6 respuestas a Cómo madrugar y no morir (IV)

  1. Josse dijo:

    ¡Me alegro mucho que todo vaya muy bien Sil! Ojalá les siga yendo como hasta ahora, un besote! 😉

  2. variablex dijo:

    Uhm… peligrosísimo el círculo de la siesta. Creo que lo mejor es aguantar sin dormir, o dormir una (y solo una) hora de siesta a medio día. De esta forma en el plazo máximo de un mes te acabas acostumbrando.

    Lo de los ritmos de sueño me parece una chorrada. El cuerpo humano es increiblemente adaptable y se pliega a cualquier circunstancia. También es verdad que hay personas a las que les cuesta menos levantarse temprano y más aguantar el sueño por la noche, y personas a las que nos cuesta menos aguantar el sueño por la noche y más levantarnos temprano. El horario ideal para mí es acostarme a las 2 de la noche y levantarme a las 10, pero ahora me acuesto a las 12:30-01:00 y me levanto a las 08:00-08:30 y no me ha pasado nada. Es más, los sábados y los domingos me despierto temprano sin querer…

    Yo, cuando vivía en Alemania, trabajaba limpiando en un hotel, y aprendí un montón de alemán. Tienes que hablar con las compañeras (normalmente son mujeres), con la gobernanta, a veces con los clientes… y luego tienes tiempo libre para conocer gente e ir a otros sitios. Pero claro, si tú eres maestra, creo que es más lógico que pretendas ser au-pair ¿no? Por las fotos, no te preocupes, si trabajas con niños, llegarán. Por ejemplo, en navidad sería raro que no hagáis alguna cosilla y os hagáis fotos, o en fin de curso…

    Con los niños latinos, lo que tienes que saber es:

    a) Son muy tímidos. Tienes que tratarlos con mucha educación y delicadeza. Para ellos, los modales de los españoles resultan tremendamente bruscos. Si eres amable con ellos, les pides las cosas por favor, les das los buenos días y las gracias, y, sobretodo, les tratas como si el aula fuese tu casa y ellos estuviesen de visita, los tienes ganados. Es fácil.

    b) Provienen de una cultura en la que el grupo es más importante que la persona. Si consigues que empiece a jugar con los otros niños, dejará de escaparse.

    Claro que a lo mejor ya tienes el tema resuelto.

    P.D. Esto no vale ni para uruguayos, ni para argentinos, pero es que a la gente de estos paises no los considero “latinos”.

    • vengatriz dijo:

      Muy buenos consejos Pablo, pero lo de la siesta me va a costar. Basta adelantar que la siesta de hoy duró cuatro horas. ¡Arg! Pero el niño latino de quien se ha hecho amigo es del niño que tarda dos mil años en desayunar, así que siempre andan enredando juntos. Al menos, localizando a uno, localizo al otro.

  3. BESO A BESO dijo:

    Hola gracias por tus consejos la veradad es que yo durante este verano he hecho algo parecido y no me ha ido nada bien mejor es utilizar el sistema tradicional. Un beso

    • vengatriz dijo:

      No estoy para dar consejos, más bien estoy para recibirlos, pero espero que mi experiencia ayude a alguien, aunque sea indicando qué es lo que NO tienen que hacer, ya que me parece que no soy quién para decirle a la gente qué deben hacer 🙂

      ¡Bienvenid@ a este espacio!

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