Cómo madrugar y no morir (VI)


Mi sueño volvió a hacerse cisco este fin de semana. El viernes, el sábado y el domingo a las 2 a.m… ¡lo que antes para mí era acostarme temprano! y me estuve despertando el sábado y el domingo entre las 9 y las 10 o, mejor dicho, despertándome a las 9 e indignada, porque me daba coraje despertar a esa hora un festivo, quedándome deliberadamente en la cama hasta las 10.

Anoche, como es lógico, no podía dormir y hoy me desperté a las 6.50. Realmente no es problema, pero si me quiero despertar con una hora de margen es para ahorrarme agobios y accidentes, ya que, como sabéis, tengo tendencia a ambas cosas… que, por supuesto, al ir mal de tiempo han ocurrido esta mañana.

El viernes mi compi me había propuesto que echáramos la mañana jugando al pañuelo. Como a los niños el cuerpo les pedía patio, no me opuse,pero por si había huecos de tiempo se me ocurrió buscar alguna película infantil por ver si encartaba un cine-forum. De ese modo encontré la de Robots y me quedaban cinco minutos para salir (por suerte, el cole está al lado) cuando llego a la puerta y ¡tachán! ¡cerrada con pestillo!

Sil empieza a comerse los muñones. Veréis, en mi casa no es raro, sino paranormal, echar el pestillo. Hacía tanto tiempo que no se ponía que yo, con apenas cuatro horas de sueño y el cielo más oscuro que un pozo, no recordaba cómo quitarlo, es más, tenía la idea de que aquello iba con una llave que no tengo en mi llavero y que no sabía dónde puñetas estaba.

Empiezo a despotricar. Por suerte mi madre salía de la cama; ella es profesora y se despierta alrededor de las 7.30 y fue cuando me comentó que a mi padre le había PARECIDO oír ruidos raros por la noche y por eso echó el pestillo. Mientras tanto, como yo no despotricaba precisamente bajito, desperté a mi padre, que ya ha permanecido estúpido y “empadronado” todo el día.

En cuanto al pestillo, en una segunda ojeada, por suerte, me di cuenta que no hacía falta más herramienta para quitarlo o ponerlo que mis herramientas digitales. ¡Hay que joderse!

Cuando llegué a clase, estaba mi compi y ya habían entrado cuatro niños. ¡Cada día los traen más temprano!

En fin, cosas que pasan los lunes.

En cuanto a la jornada laboral, hoy no fue demasiado complicada, quizá porque faltó el rubito, quizá porque nos pasamos la mayor parte de la mañana jugando en el patio, que es lo más sencillo.  Teniendo en cuenta que todavía no tenemos ni programación ni recursos -a ver qué nos cuentan mañana durante la reunión- nos estamos buscando la vida de lujo. Por lo pronto, podían darnos un calendario. Hoy se me ocurrió tomar nota de las fechas de los cumpleaños de nuestros alumnos. Así podemos ir preparando sus fiestecicas en la clase, es algo que da como más sentido de comunidad.

No obstante, no hay día que esté exento de situaciones críticas, a destacar:

  • Madres coñazo: Hay un problema más complicado de resolver que la educación de los niños y es… la educación de los padres. Hoy había una que estaba mosqueada porque las puertas del colegio no están abiertas cuando a ella le apetece. El tema es que ella tiene la dificultad de que no todos los días entra a trabajar a la misma hora; creo que hablé de ella en alguna de las entradas anteriores. Acordó conmigo que me avisaría cada mañana de cuándo vendría al día siguiente, pero si se le olvida avisarme no es mi culpa de que se encuentre la puerta cerrada. Nosotras entramos a las 7.30 y tenemos las puertas abiertas hasta las 8, no volviendo a abrirlas hasta las 8.45- 8.50. El motivo de esto es que, como jugamos con los críos en el patio y hay niños pequeños, no podemos exponernos a que puedan escaparse, es una responsabilidad legal y moral de las gordas. Pues bien,hoy la mujer ha llegado a una hora inadecuada y no se le ha ocurrido otra cosa mejor que intentar llamar al director cuando ha visto la puerta cerrada. Al final lo hemos zanjado dándole nuestro número de teléfono móvil para que nos avise cuando esté pero, no contenta con esto, cuando ha visto que a la hora de salir solemos irnos con los de infantil para dejarles en su fila, nos ha pedido que hagamos eso con su hija, que tiene seis años ya. Esa niña  sabe perfectamente dónde está su fila y el primer día, cuando intentamos acompañarla, nos puso firmes con un ciertísimo: “‘¡yo ya sé llegar sola y sé cuál es mi fila! ¡dejadme que vaya sola y juegue con mis amigos!”. Y es que, si sabe hacer algo por sí misma, sobreprotegerla es un error, pero ya veis, hay madres que están ahí por lo que valen.
  • Microondas que se declaran en rebeldía y tazas que desaparecen: Que haya venido a ayudarme a poner el microondas la niña de sexto tiene narices, aunque no era exactamente el uso del microondas el problema, sino que al platito este que rueda le dio por desencajarse y no había manera de encajarlo – hasta que llega la niñata y me deja en ridículo absoluto-. En cuanto a las tazas, parece ser que el año anterior todos dejaron sus tazas en el aula matinal, en unas garitas acondicionadas para ello, y parece que con el cambio de curso todas las tazas, salvo la del rubito, desaparecieron. Nos tocó tirar de los vasos del comedor.
  • Algo hay que hacer con el niño que negaba ser sudamericano y la niña que se niega a ir sola a la fila: él cada día andaba más chulo y más gritón, hoy le ha dado por lanzar las cosas. Como hoy comentaba con mi compi, para este caso lo verdaderamente pedagógico, y llamadme bestia si queréis, habría sido coger su mochila, vaciarla, lanzar sus cosas por toda la clase y después decirle: “¿A que molesta cuando te tiran las cosas y tienes que recogerlas? ¡Pues si no quieres que hagan esto con tus cosas, no lo hagas tú con las cosas de los demás!” pero es el tipo de pedagogía por la que pueden echarte una bronca y acusarte de maltratar a las juventudes. Al menos conseguimos que recogiera lo que había tirado. En cuanto a la niña, gradualmente hay que conseguir que hable con algo más que monosílabos y signos de cabeza, que juegue con los demás y que sea capaz de permanecer sola en su fila mientras llega su profesora, que el que la niña me siga como un perrito es causa de que yo no pueda irme nunca antes de las 9.10 y tampoco es que sea positivo para ella el ser tan dependiente.

En otro orden de cosas:

  • Esta semana redacté mi CV y mi carta de presentación como Au Pair. Algunos amigos con mucho mejor inglés que yo me ayudaron a revisarla. ¡Un trámite menos!
  • Hoy he hablado con la academia. Al final mis clases de inglés comenzarán el 3 de octubre. ¡Yupi!. Ya el cuerpo me estaba pidiendo clases.
  • He recibido un correo electrónico que responde a las cosas que preguntaba sobre mi Master de Comunicación Social. He mandado otro con más preguntas y en función de lo que me digan es muy probable que me matricule. Seguiremos informando.

 

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Acerca de vengatriz

Opositora crónica. Si también eres opositor crónico ¡espero tu testimonio!
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10 respuestas a Cómo madrugar y no morir (VI)

  1. Rafael dijo:

    La verdad es que da gusto leer tus líneas y repasar esa jornada tan intensa.
    Que todo te siga bien en ese trabajo y en el proyecto que he leído.

    Rafael

  2. Gissel dijo:

    Tu problema con las madres es el mismo que tenemos los veterinarios con los dueños de las mascotas 🙂

  3. chimos dijo:

    Si te parece increíble lo que piden algunas madres a los profes tendrías que ver lo que les piden a las AMPA. En ocasiones creo que mejor que los metan en una burbuja. En una ocasión una mamá nos pidió que pusiéramos cámaras en todo el perímetro para comprobar que nadie hacía fotos desde la calle, no fuera que les mirara algún pederasta.

    El tema de la hora es uno de los que más problemas nos dio porque la que tenia que abrir no era puntual y encima tenía que irse antes, la que hay ahora abre 5 minutos antes y todos contentos.

    Y… había algo más pero ya no me acuerdo, suerte con tus clases.

  4. variablex dijo:

    Tras leer tus peripecias para abrir el cerrojo de la puerta (no son tan difíciles ¿eh?) y colocar bien las ruedecitas del plato del microondas, empiezo a comprender por qué no te sacaste el PCDLC… Las habilidades con máquinas no son lo tuyo. Menos mal que estudiaste cosas de letras…

    P.D. Si te preparas las cosas antes de acostarte, por la mañana te ahorrarás prisas. Yo debería poner en práctica mi propio consejo, pero no lo hago.

  5. variablex dijo:

    Puedes mandarme donde quieras, pero las cosas seguirán siendo como son XD

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